Para quien enseña el taoísmo en el mundo, el hombre debe aprender a valorar su propia vida como criatura humana y por ello demuestra en forma científica que el alcohol, la drogadicción, el cigarrillo, los colorantes, el azúcar, los saborizantes, las bebidas embriagantes, las carnes y las mezclas indebidas de alimentos atentan contra la vida de cada hombre o mujer.
El uso de anticonceptivos, preservativos como el de químicos , todos atentan contra la vida; el desgaste genético producido por la perdida de la energía sexual es un atentado contra la vida y con todo esto se esta produciendo una muerte acelerada a la tierra y a la raza humana, la cual esta vetada por el consumismo y el velo de la ignorancia los lleva a destruirse a si mismos.
Con ello han sepultándolos valores morales, las buenas costumbres y el respeto a la divinidad humana que como tal es presencia de Dios, no existe en la cabeza de los hombres y mujeres ya este principio.